Un éxito monstruoso: La serie de 11 temporadas de AMC que superó a Breaking Bad en cifras de audiencia
Breaking Bad cerró con un récord de 10.3 millones de espectadores, pero una serie de temática criminal y terror psicológico en la misma cadena por cable superó consistentemente esa cifra. Analizamos cómo The Walking Dead redefinió la audiencia televisiva con números que Heisenberg nunca alcanzó en AMC.

Si bien Breaking Bad es ampliamente aclamada por la crítica como una de las mejores series dramáticas de todos los tiempos y su final fue un evento cultural masivo, con 10.3 millones de espectadores sintonizando el episodio "Felina", no fue la serie con la mayor audiencia en el género criminal (o con temática criminal) dentro de la televisión por cable. Ese título lo ostenta The Walking Dead, que en su apogeo logró cifras considerablemente superiores a las del profesor de química convertido en narcotraficante.
Breaking Bad, que narró la transformación de Walter White (Bryan Cranston) en el notorio Heisenberg, experimentó un crecimiento de audiencia tardío pero explosivo. La primera temporada promedió apenas 1.2 millones de espectadores, mientras que su quinta y última temporada elevó el promedio a 5.6 millones. El récord de 10.3 millones en el final fue el pico histórico de la serie, un hito impresionante para una cadena de cable como AMC.
En contraste, The Walking Dead, una serie que mezcla el horror, el drama criminal de supervivencia y el terror psicológico, comenzó a superar estas cifras mucho antes. En su momento de mayor popularidad, la serie llegó a alcanzar picos de audiencia de hasta 17.3 millones de espectadores en algunos episodios, y sus estrenos de temporada a menudo superaban consistentemente los 12 millones de televidentes, incluso en temporadas tempranas.
Por ejemplo, el estreno de la Temporada 5 de The Walking Dead superó los 17 millones de espectadores, una cifra que empequeñece el récord de audiencia del final de Breaking Bad. El programa, protagonizado inicialmente por Rick Grimes (Andrew Lincoln), estableció un estándar de audiencia para el cable que pocas series, si alguna, han logrado igualar desde entonces, a pesar de la disminución de audiencia que experimentó en sus últimas temporadas.
Las opiniones de la crítica y los fans sobre ambas series son muy diferentes. Breaking Bad recibe elogios unánimes por la profundidad de sus personajes, la calidad de la escritura y el arco dramático perfecto de Walter White. La crítica la considera una obra maestra de la televisión, un estudio de personajes sobre la corrupción moral.
En el caso de The Walking Dead, los fans y críticos destacan su capacidad para generar tensión constante, los giros inesperados y la construcción de su mundo post-apocalíptico. Aunque sufre de críticas por altibajos narrativos, los seguidores son leales a la serie por la acción visceral y el drama moral que presenta, centrado en la supervivencia del grupo liderado por Rick.
En resumen, si bien Breaking Bad es la favorita de la crítica y un hito narrativo, The Walking Dead es la serie que ostentó las cifras de audiencia más altas en la televisión por cable dentro del género criminal/dramático, demostrando que la acción y el horror pueden generar un fenómeno de sintonía sin precedentes.
Locutor. Redactor especialista en series policiales, dramáticas y de comedia. Fan de la música y del séptimo arte. Ver más











