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Tarantino recuerda el día que conoció a Scorsese: una broma de Don Rickles le hizo querer desaparecer

Quentin Tarantino acababa de rodar Pulp Fiction cuando conoció a uno de sus grandes ídolos, pero Don Rickles convirtió el encuentro en una situación inolvidable.

Tarantino recuerda el día que conoció a Scorsese: una broma de Don Rickles le hizo querer desaparecer.
Tarantino recuerda el día que conoció a Scorsese: una broma de Don Rickles le hizo querer desaparecer.

Quentin Tarantino llevaba apenas dos películas dirigidas cuando tuvo la oportunidad de visitar el rodaje de Casino y conocer personalmente a Martin Scorsese, uno de los cineastas que más admiraba. El encuentro, sin embargo, estuvo muy lejos de ser solemne: el director recuerda que Don Rickles decidió gastarle una broma delante de todo el equipo, provocando una situación que le hizo querer esconderse literalmente debajo de la alfombra.

El episodio tuvo lugar poco después de que Tarantino rodara Pulp Fiction, la película que terminó de convertirle en uno de los nombres más reconocibles del cine estadounidense de los años 90. Al saber que podía acercarse al set donde Scorsese estaba rodando Casino, Tarantino vivió el momento como si estuviera a punto de conocer a un auténtico maestro. Según recordó posteriormente, sentía que estaba a punto de “conocer al mago”, una forma de describir la enorme admiración que sentía por el director.

La broma que convirtió el encuentro en una escena de película

Cuando Tarantino llegó al plató de Casino, Don Rickles tomó inmediatamente el control de la situación. El actor comenzó a fingir que el rodaje estaba siendo un desastre y presentó a Tarantino ante Scorsese como si fuera el director que había llegado para salvar una producción completamente fuera de control. La broma funcionó porque Scorsese, el equipo y Robert De Niro entendieron rápidamente el juego y comenzaron a reírse.

Para Tarantino, sin embargo, la situación fue bastante más incómoda. El cineasta contó en el podcast 2 Bears 1 Cave que mientras Marty Scorsese, el equipo y Robert De Niro se reían, él solo quería desaparecer. De ahí salió una de las frases más llamativas de su recuerdo: “Quise esconderme debajo de la alfombra”. Rickles había conseguido convertir el encuentro con uno de sus grandes referentes en una situación que Tarantino difícilmente podía olvidar.

Tarantino recuerda el día que conoció a Scorsese: una broma de Don Rickles le hizo querer desaparecer.
Tarantino recuerda el día que conoció a Scorsese: una broma de Don Rickles le hizo querer desaparecer.

La elección del escenario hacía que la anécdota fuese todavía más especial. Casino, estrenada en 1995, reunía a Robert De Niro, Joe Pesci y Sharon Stone bajo la dirección de Scorsese y se convirtió en uno de los grandes títulos criminales de aquella etapa del cineasta. Tarantino, que acababa de irrumpir con Reservoir Dogs y Pulp Fiction, estaba entrando así en uno de los rodajes de un director al que consideraba una figura prácticamente legendaria.

Dos cineastas unidos por su admiración por el cine

Aunque aquella primera presentación fue bastante peculiar, el episodio no terminó dañando la relación entre ambos directores. Scorsese y Tarantino han mantenido una relación cordial y en diferentes ocasiones han hablado públicamente de su admiración mutua y de sus respectivas carreras. Décadas después, ambos incluso participaron juntos en una conversación de la Directors Guild of America en la que hablaron sobre dirección, influencias cinematográficas y la construcción de sus películas.

La conexión entre ambos resulta especialmente interesante porque Tarantino siempre ha construido su cine a partir de una enorme cultura cinematográfica y de la influencia de otros autores. Scorsese pertenece precisamente a esa generación de cineastas que ayudaron a transformar el cine estadounidense y cuya obra terminó convirtiéndose en referencia para numerosos directores posteriores. La admiración de Tarantino por Scorsese era, por tanto, mucho más que la de un joven director conociendo a una estrella de Hollywood.

La anécdota también demuestra cómo una de las primeras grandes oportunidades de Tarantino para acercarse personalmente a Scorsese quedó marcada por el humor de Don Rickles. Lo que podía haber sido un encuentro formal entre dos cineastas terminó convertido en una historia que Tarantino todavía recuerda décadas después. El director llegó al plató esperando conocer a su “mago” y salió de allí con una de las bromas más memorables de su carrera.

Periodista deportivo, CEO de El Crack Deportivo. Estudió en la facultad de periodismo deportivo ESED. Más de 10 años de experiencia en la redacción de contenidos. Ver más

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