Black Mirror Temporada 7: Más sombrío, melancólico y trágico que nunca
La temporada 7 de Black Mirror llega más sombría, melancólica y trágica que nunca, explorando futuros inquietantes, tecnología distorsionada y emociones al límite. Descubre todo sobre los nuevos episodios y su impacto en la audiencia.

La séptima temporada de "Black Mirror" comienza con la historia de Mike (Chris O'Dowd) y Amanda (Rashida Jones), una dulce pareja con problemas económicos que se enfrenta a una tragedia repentina. De repente, Amanda sufre muerte cerebral debido a un tumor sin diagnosticar. Es entonces cuando la empresa de biotecnología Rivermind interviene para ofrecerle una "cura" mediante un tejido orgánico implantado en la cabeza que sin duda la salvará, por una suscripción mensual vitalicia de 300 dólares.
Además, hay otras condiciones: debe permanecer en una zona determinada; de lo contrario, el chip se desactiva; y dormirá de dos a tres horas más de lo habitual. Y estas son solo las primeras limitaciones de una larga lista que Rivermind está a punto de implementar para obligar a la pareja a cambiar a una suscripción más cara para tener una vida "normal".
Esto es básicamente una crítica a cualquier servicio de suscripción (incluido el propio Netflix) y a cómo las grandes corporaciones se aprovechan de nosotros y nos explotan quitándonos funciones inicialmente estándar y convirtiéndolas en privilegios costosos. Es desolador, capitalista y deprimente, y establece un tono bastante sombrío y apropiado para el resto de la temporada.
El episodio 2 sigue la línea de una historia de venganza despiadada, aunque mediocre, y desilusionada, para dar paso a la idea más ambiciosa, convincente y fascinante de la temporada, que se desarrolla en el episodio 3, "Hotel Reverie". Su trama utiliza la fantasía de ser lanzado a una película clásica para interpretar al protagonista mientras se conoce a una versión simulada del resto del elenco, y la posibilidad de alterar el guion original y enamorarse en otra dimensión que poco a poco se vuelve más real de lo que imaginamos. Este es el tipo de episodio destinado a ser adorado (como "San Junipero") a pesar de sus defectos lógicos, porque está lleno de sentimiento, romance y vulnerabilidad, gracias a sus protagonistas principales, Issa Rae y Emma Corrin.
El cuarto episodio, "Plaything", intenta explorar el lado más oscuro e inquietante de la serie, centrándose en un sospechoso de asesinato extraño y alarmantemente peculiar (Peter Capaldi con una peluca ridícula) obsesionado con un videojuego de los 90 que creó formas de vida artificiales. No tan atractivo ni provocador como pretende ser, "Plaything" es más bien un fracaso que no logra evocar el entorno inquietante y el futuro sombrío que pretende retratar. Es un fracaso y, a pesar de su sólido reparto, resulta olvidable al final.
Especialista en Periodismo Digital recibida de la Universidad Abierta Interamericana y estudiante de la carrera de Diseño Digital. Redactora independiente con una amplia trayectoria en contenidos sobre Series y Películas. Ver más
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