
Tom Cruise se estrella con ‘Digger’: la película que apuntaba a los Oscar acaba convertida en un enorme fracaso
La ambiciosa película de Alejandro González Iñárritu apenas ha recaudado 20 millones de dólares en todo el mundo y deja a Warner Bros. ante un enorme problema.


El estreno de Digger se ha convertido en un auténtico batacazo para Tom Cruise. La película dirigida por Alejandro González Iñárritu, una de las grandes apuestas de Warner Bros. para la temporada de otoño, apenas ha conseguido 8 millones de dólares en Estados Unidos y 20 millones en todo el mundo durante su primer fin de semana. El resultado supone el peor debut de Cruise en Norteamérica desde Leones por corderos en 2007 y contrasta radicalmente con las expectativas que rodeaban la colaboración entre una de las mayores estrellas de Hollywood y un director ganador del Oscar.
El golpe resulta todavía más importante por la dimensión de la producción. Digger habría contado con un presupuesto de entre 160 y 180 millones de dólares, mientras que distintas estimaciones sitúan el gasto de marketing alrededor de los 100 millones. Eso significa que la película necesita una recaudación muy superior a la actual para acercarse al punto de equilibrio, y las primeras previsiones apuntan a pérdidas que podrían situarse entre 150 y 200 millones de dólares.
Una apuesta demasiado arriesgada para el público
El fracaso resulta especialmente llamativo porque Digger no era una producción convencional. Alejandro González Iñárritu, responsable de Birdman, El renacido y Bardo, decidió regresar con una historia original y una sátira sobre el poder, la emergencia climática y la responsabilidad de quienes controlan enormes recursos. Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un multimillonario del sector energético que emprende una misión desesperada para demostrar que puede convertirse en el salvador de la humanidad después de provocar un desastre medioambiental.
El reparto tampoco parecía propio de una película destinada a pasar desapercibida. Junto a Cruise aparecen Riz Ahmed, Sandra Hüller, John Goodman, Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons, mientras que detrás de las cámaras Iñárritu contó con colaboradores de primer nivel como el director de fotografía Emmanuel Lubezki. La película fue rodada íntegramente en VistaVision y llegó a los cines y salas IMAX como una de las grandes producciones originales de la temporada.
El problema parece estar en el propio carácter de la propuesta. Digger combina comedia negra, sátira política, crítica medioambiental y una estructura deliberadamente poco convencional, alejándose de los grandes espectáculos de acción que han convertido a Cruise en uno de los mayores reclamos de la taquilla. Parte de la crítica ha destacado precisamente su ambición visual y el riesgo asumido por Iñárritu, pero el público ha respondido con mucha más frialdad: la película obtuvo un C+ en CinemaScore y un 51 % de aprobación en Rotten Tomatoes según los datos recogidos tras su estreno.
El peor estreno de Tom Cruise en casi 20 años
Los números explican por qué el resultado ya se considera histórico dentro de la carrera del actor. Digger ingresó 8 millones de dólares en 3.321 salas de Norteamérica y otros 12 millones procedentes de 73 mercados internacionales. En España, además, el filme tuvo un rendimiento especialmente discreto y terminó séptimo en la taquilla del fin de semana, según los datos recogidos por Rentrak.
La comparación con el anterior peor estreno reciente de Cruise es demoledora. Leones por corderos, estrenada en 2007, había debutado con unos 6,7 millones de dólares en Estados Unidos, pero su presupuesto era muy inferior al de Digger. En este caso, el enorme coste de producción convierte los 20 millones iniciales en un problema mucho mayor para el estudio, especialmente porque Cruise también participa económicamente en el rendimiento de la película.
El fracaso llega, además, en un momento delicado para Warner Bros., que afronta una importante reestructuración empresarial vinculada a la operación con Paramount. Digger se suma a un 2026 complicado para el estudio y plantea una pregunta incómoda para Hollywood: hasta qué punto una película original de autor puede funcionar comercialmente cuando recibe un presupuesto propio de un gran blockbuster. La combinación de Iñárritu y Cruise parecía irresistible sobre el papel, pero la taquilla ha demostrado que el nombre de dos grandes figuras no garantiza por sí solo un éxito.
Para Tom Cruise, sin embargo, Digger no tiene por qué convertirse en un fracaso artístico aunque sí lo sea comercialmente. La película representa una apuesta poco habitual dentro de su filmografía y supone su regreso a una producción completamente original después de años muy ligados a franquicias como Misión: Imposible. El propio Cruise ha defendido públicamente la experiencia y se ha mostrado orgulloso del trabajo realizado junto a Iñárritu. Ahora queda por comprobar si el boca a boca puede prolongar su recorrido en salas o si Digger terminará siendo recordada principalmente como uno de los grandes batacazos de Hollywood en 2026.










