
Por qué CBS canceló CSI: Miami pese a tener mejores números que su otro spin-off, que siguió al aire varias temporadas más
La serie protagonizada por David Caruso llegó a estar entre los diez programas más vistos de la televisión abierta durante sus primeros años, pero terminó siendo víctima de su propio horario y de los costos crecientes de sostener un show de una década. Repasamos la ironía detrás de su cancelación en 2012.


CSI: Miami fue el primer spin-off de la franquicia CSI y, durante buena parte de su recorrido, uno de los shows más exitosos de la televisión abierta estadounidense. Estrenada en abril de 2002, ofrecía locaciones más exclusivas y un estilo visual distinto al de la serie original de Las Vegas. Pero diez temporadas después, CBS decidió bajarle el telón en una decisión que generó bastante ruido, sobre todo porque sucedió mientras el otro spin-off de la franquicia, CSI: Nueva York, seguía al aire pese a tener peores números.
De estar entre los diez más vistos a caer al puesto 27
En su temporada de estreno, CSI: Miami ocupó el puesto número 11 entre todos los programas de televisión abierta, y durante cuatro años seguidos se mantuvo dentro del top 10 general. Sin embargo, la temporada 2011-2012, que terminaría siendo la última al aire, cerró con el show en el puesto 27, un número todavía sólido pero muy lejos de sus mejores años.
Esa caída sostenida coincidió con un cambio de horario que le jugó en contra: los domingos por la noche, la serie quedó enfrentada directamente al Sunday Night Football de NBC, uno de los productos más fuertes de toda la televisión estadounidense, algo que terminó de erosionar la audiencia que la serie había logrado construir durante su primera década.
La paradoja de los shows longevos
Detrás de la cancelación hay una lógica que se repite en buena parte de la industria: cuanto más dura un programa y más estable es su audiencia, más caro se vuelve sostenerlo. Los contratos de todo el elenco y el equipo técnico deben renegociarse con cada renovación, y las normas sindicales exigen aumentos salariales progresivos para quienes llevan años en la misma producción. Un show que ve menos gente pero cuesta cada vez más termina siendo, tarde o temprano, un candidato directo a la cancelación.
Esa combinación de audiencia en descenso y costos en ascenso fue, según el análisis de la época, lo que terminó de inclinar la balanza en contra de CSI: Miami, pese a que el show seguía siendo rentable en términos absolutos comparado con la mayoría de la grilla de CBS.
La ironía de la renovación paralela
Lo que más llamó la atención de los fans fue que, en el mismo momento en que CBS cancelaba CSI: Miami, la cadena decidió renovar CSI: Nueva York, el otro spin-off de la franquicia que estaba en el aire en ese momento, pese a que ese show terminó durando solo nueve temporadas con una audiencia menor a la de Miami. La decisión demostró que las cancelaciones en la TV rara vez dependen de un solo factor: el horario, los costos de producción acumulados y las prioridades internas de programación de la cadena pesan tanto o más que los números de audiencia en sí mismos. Para los fans de David Caruso y su icónico Horatio Caine, la cancelación de Miami en 2012 sigue siendo uno de los cierres más discutidos de toda la franquicia CSI.

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