
Vin Diesel no quería una segunda película de ‘Fast & Furious’: el motivo sorprende ahora que la saga prepara su final
El actor llegó a pedir que no hubiera secuela porque temía que una continuación perjudicara al clásico que acababa de crear.


Hay una ironía enorme en la historia de ‘Fast & Furious’: Vin Diesel, el actor que acabaría convirtiéndose en el rostro principal de una saga de once películas, no quería que la primera entrega tuviera una secuela. En declaraciones realizadas durante la promoción de ‘F9’, Diesel explicó que consideraba que la película original era tan buena que una continuación podía poner en peligro sus posibilidades de convertirse en un clásico.
El razonamiento de Diesel estaba relacionado con la forma en la que Hollywood explotaba las franquicias durante los años 90. Según explicó, había visto cómo algunas películas se convertían rápidamente en sagas y terminaban perjudicando el recuerdo de la cinta original. Por eso, cuando Universal quiso continuar ‘The Fast and the Furious’, estrenada en 2001, el actor prefería que aquella historia permaneciera como una película independiente.
Vin Diesel rechazó volver para ‘2 Fast 2 Furious’
La decisión tuvo una consecuencia evidente: Diesel no apareció como Dominic Toretto en ‘2 Fast 2 Furious’, estrenada en 2003. La segunda película continuó con Paul Walker como Brian O'Conner y presentó a personajes que posteriormente se convertirían en piezas fundamentales de la franquicia, entre ellos Roman Pearce, interpretado por Tyrese Gibson, y Tej Parker, al que dio vida Ludacris.
Años después, Diesel explicó que el problema no era simplemente la existencia de una secuela, sino la historia que le habían presentado. En una entrevista de 2009 aseguró que no quería hacer una continuación limitada a repetir la fórmula original con nuevas persecuciones y escenas de acción. Su intención era que una secuela desarrollara realmente la historia, algo que comparaba con la manera de construir continuaciones de grandes sagas cinematográficas.
La situación cambió con ‘The Fast and the Furious: Tokyo Drift’. Diesel apareció brevemente al final de la película de 2006 como Dominic Toretto y, a partir de ahí, Universal encontró una vía para recuperar al actor. Diesel terminó asumiendo también responsabilidades como productor y regresó plenamente en ‘Fast & Furious’ (2009), película dirigida por Justin Lin que reunió de nuevo a buena parte del reparto original.
De querer proteger una película a construir una saga de más de 7.000 millones
La evolución resulta especialmente llamativa al observar lo que ocurrió después. La franquicia pasó de las carreras callejeras y los robos de coches de la primera película a convertirse en una saga internacional de acción con más de 7.000 millones de dólares recaudados mundialmente. Universal la considera una de sus franquicias más longevas y rentables, y actualmente prepara su siguiente capítulo cinematográfico.
Ahora Diesel se encuentra en una posición completamente distinta. ‘Fast Forever’ será la undécima película principal de la saga y tiene previsto llegar a los cines el 17 de marzo de 2028. El actor ha explicado que el proyecto ha pasado por cuatro años de desarrollo y varias versiones del guion, hasta el punto de asegurar que el último borrador le hizo llorar.
La producción también llega acompañada por nuevas decisiones para cerrar la historia de Dominic Toretto. Diesel ha señalado que quería recuperar elementos vinculados a Los Ángeles y la cultura del automóvil, mientras que Louis Leterrier regresará como director y Michael Lesslie figura como guionista del proyecto. Además, el futuro de Brian O'Conner sigue generando preguntas tras las declaraciones públicas sobre una posible reunión entre Dom y Brian, aunque cualquier regreso del personaje interpretado por Paul Walker debe considerarse todavía no confirmado.
El contraste es difícil de ignorar: Vin Diesel pasó de intentar proteger ‘The Fast and the Furious’ evitando una secuela a convertirse en una de las figuras centrales de una saga que llega a su capítulo final cinematográfico en 2028. Aquella preocupación por no convertir una buena película en una franquicia terminó desembocando, contra sus propios planes iniciales, en una historia que lleva un cuarto de siglo creciendo alrededor de Dom Toretto y su familia.
Noticias Relacionadas





