
Tony Leung y Léa Seydoux protagonizan la película más extraña que puedes descubrir ahora en streaming
Un árbol milenario conecta tres historias en El amigo silencioso, la fascinante y exigente película de Ildikó Enyedi que ya puede verse en Filmin.


Hay películas que cuentan una historia y otras que prefieren plantear una experiencia. El amigo silencioso pertenece claramente al segundo grupo. La cinta de la directora húngara Ildikó Enyedi, responsable de En cuerpo y alma, utiliza un majestuoso ginkgo situado en un jardín botánico de una universidad alemana como punto de conexión entre tres vidas separadas por décadas. Y lo hace con dos nombres de enorme prestigio internacional: Tony Leung y Léa Seydoux, acompañados por la joven Luna Wedler. La película ya está disponible en Filmin en España.
Tres épocas, un árbol y una película que no se parece a casi ninguna otra
La propuesta de Enyedi recorre 1908, 1972 y 2020, siempre alrededor del mismo espacio y del mismo árbol. En la primera historia, una joven estudiante se interesa por la fotografía y por los patrones que descubre en las plantas; décadas después, un estudiante desarrolla una relación inesperada con un geranio; y en 2020, un neurocientífico de Hong Kong, interpretado por Tony Leung, comienza a estudiar la posible conexión entre la actividad vegetal y la mente. Las tres historias terminan formando un particular retrato sobre la naturaleza y la condición humana.
El elemento que une todas esas piezas es un ginkgo biloba, un árbol que funciona prácticamente como otro personaje de la película. En lugar de utilizarlo como simple decorado, Enyedi convierte su presencia en el eje de una reflexión sobre el tiempo, la memoria, la percepción y nuestra relación con otras formas de vida. La película dura 147 minutos, apuesta por un ritmo deliberadamente pausado y fue reconocida en festivales como Venecia y Valladolid antes de llegar al público español.
Y ahí aparece uno de los grandes atractivos para los aficionados al cine de autor: Tony Leung y Léa Seydoux comparten pantalla dentro de una propuesta radicalmente alejada del blockbuster tradicional. Leung interpreta al neurocientífico Tony, mientras Seydoux forma parte de otra de las líneas narrativas de la película. Junto a ellos destaca Luna Wedler, cuya interpretación también ha recibido atención dentro de una obra que utiliza diferentes épocas, estilos visuales y perspectivas para construir su relato.
Una película para ver sin esperar una historia convencional
El amigo silencioso exige cierta paciencia porque no busca resolver todos sus planteamientos de manera tradicional. La película se interesa más por las sensaciones, las asociaciones y las preguntas que por ofrecer respuestas inmediatas. El País destacó precisamente su carácter de obra de vanguardia y su alejamiento de las estructuras narrativas convencionales, mientras que Espinof advierte de que su abstracción puede resultar exigente para espectadores que busquen una narración más directa.
Visualmente, la directora también diferencia las tres épocas mediante distintas aproximaciones fotográficas. El segmento contemporáneo utiliza una estética digital, mientras que otras partes recurren a blanco y negro y texturas que evocan diferentes formatos cinematográficos. La música, el diseño sonoro y las referencias a figuras como Goethe, Rilke o Linneo amplían todavía más una película que pretende convertir la botánica en una puerta de entrada hacia preguntas mucho más grandes.
El resultado explica por qué El amigo silencioso puede generar reacciones muy diferentes. Hay espectadores que encontrarán fascinante su manera de contemplar la naturaleza, el paso del tiempo y la conexión entre seres humanos y plantas, mientras que otros pueden considerar excesivamente lento o abstracto su desarrollo. Incluso la crítica de Espinof señala que su propuesta tiene atractivo por los intérpretes y su carácter diferente, pero recomienda entrar en ella sabiendo que no sigue los códigos habituales del cine comercial.
Con todo, la llegada a Filmin permite descubrir una de esas películas que difícilmente pasan desapercibidas una vez que se conoce su premisa. El amigo silencioso no pretende competir con las grandes producciones de Hollywood: propone sentarse delante de la pantalla, observar un árbol durante más de un siglo y preguntarse qué sabemos realmente sobre el mundo que nos rodea. Tony Leung, Léa Seydoux y una historia construida alrededor de un ginkgo convierten esta rareza cinematográfica en una apuesta especialmente singular del streaming.
