Special Ops: Lioness Temporada 3 Episodio 3: El plan oculto de Joe con Oleksandra y la amenaza interna que sacude a la CIA
¿Hasta dónde puede llegar la desconfianza dentro de la CIA cuando el enemigo parece estar en casa? El episodio 3 de la temporada 3 de Special Ops: Lioness, titulado 'El oso está infectado', pone a Joe McNamara frente a una decisión que podría cambiar el rumbo de toda la operación.

La tensión nunca estuvo tan alta en Special Ops: Lioness como en el tercer episodio de su tercera temporada, estrenado este 16 de agosto de 2026 en Paramount+. Bajo el título "El oso está infectado", la serie se sumerge en una atmósfera de paranoia y traición, donde cada movimiento puede ser fatal y nadie parece estar a salvo, ni siquiera dentro de la propia agencia.
Un pasado que no deja de perseguir a Joe
La narrativa de este episodio juega con el tiempo, llevándonos seis meses atrás respecto al secuestro de Joe McNamara (Zoe Saldaña), un evento que marcó el inicio de la temporada y que sigue proyectando su sombra sobre cada decisión. ¿Cómo se llegó a ese punto? ¿Quién fue el responsable de filtrar la información que puso a Joe en la mira de los rusos?
La sospecha recae sobre Oleksandra Balakin, una informante ucraniana que desde 2018 ha estado infiltrada en el SVR ruso. Su lealtad es puesta en duda cuando la CIA descubre que, tras la captura de Aleksi Yurimov, alguien pudo haber entregado la dirección de Joe a sus enemigos. Pero, ¿es Oleksandra realmente la traidora o hay algo más profundo en juego?
El interrogatorio y la propuesta inesperada
Joe, convencida de que la amenaza podría estar más cerca de lo que imagina, decide interrogar personalmente a Oleksandra. La tensión entre ambas es palpable: mientras la CIA presiona por respuestas, Oleksandra ofrece un plan arriesgado para desenmascarar a los agentes rusos infiltrados en Estados Unidos.
La propuesta es simple en apariencia, pero peligrosa en su ejecución: anunciar públicamente que los estadounidenses tienen a Yurimov bajo custodia, con la esperanza de atraer a los "avispones" del SVR. Sin embargo, Joe no se conforma con seguir el plan al pie de la letra. ¿Qué es lo que realmente busca con esta jugada?
El plan de Joe: ¿Cebo o trampa mortal?
Mientras Kaitlyn Meade y Byron Westfield advierten sobre los riesgos de "patear el avispero", Joe decide ir más allá. Su objetivo no es solo atraer a los agentes rusos, sino exponer a los infiltrados que operan desde dentro de Estados Unidos. La revelación de Oleksandra de una lista de activos rusos, que incluye a cinco senadores en funciones, eleva la amenaza a un nivel sin precedentes.
La metáfora del título, "El oso está infectado", cobra sentido: Estados Unidos, representado por el oso, ha sido comprometido desde adentro por campañas de desinformación y espionaje. Joe entiende que la verdadera batalla no solo se libra en el exterior, sino también en los pasillos del poder y la inteligencia estadounidense.
La cuenta regresiva y la paranoia interna
El episodio utiliza una estructura de cuenta regresiva hacia el secuestro de Joe, manteniendo al espectador en vilo sobre quién es el verdadero traidor. La desconfianza se extiende incluso entre los altos mandos de la CIA, y la sensación de que nadie está a salvo se intensifica con cada minuto.
¿Será suficiente el plan de Joe para desenmascarar a los infiltrados, o solo logrará poner en peligro a todo su equipo? La tensión entre la necesidad de actuar y el miedo a provocar una reacción descontrolada en el enemigo es el motor de este episodio, que deja más preguntas que respuestas.
¿Qué sigue para Joe y Oleksandra?
Con la lista de activos rusos en la mesa y la operación en marcha, el futuro de Joe y Oleksandra queda en el aire. ¿Podrá la CIA recuperar el control antes de que sea demasiado tarde? ¿O la infección dentro del "oso" terminará por destruirlo desde adentro?
La serie promete seguir explorando las consecuencias de este juego de engaños y lealtades cruzadas en los próximos episodios. ¿Quién será el siguiente en caer? ¿Y hasta dónde llegará Joe para proteger a su equipo y a sí misma?
El próximo capítulo podría traer la respuesta, pero por ahora, la amenaza sigue latente y la desconfianza es la única certeza.









