NCIS: Origins: ¿Un amor prohibido en los 90 está a punto de explotar?
La relación secreta entre el agente Wheeler y el del FBI Oakley, apenas insinuada hasta ahora, promete convertirse en el gran eje emocional de la temporada 2. Los productores advierten: “Hay mucho más por venir”. ¿Llegaremos a ver por fin lo que realmente pasó entre ellos hace décadas?

Lo que comenzó como miradas cargadas, roces accidentales y frases a medio decir está a punto de convertirse en uno de los arcos más intensos de NCIS: Origins. La segunda temporada ha decidido poner el foco en la relación entre el agente Randall Wheeler (Patrick Fischler) y el agente especial del FBI Cliff Oakley (DaJuan Johnson), un romance que nació en los años 90, cuando ser abiertamente gay en las fuerzas del orden podía significar el fin de una carrera.
Hasta ahora solo habíamos recibido migajas: una mano que se queda demasiado tiempo sobre otra, una canción que ambos recuerdan con dolor, la confesión por separado a Mary Jo Desper (Tyla Abercrumbie) de una relación que terminó en gritos y portazos. Pero las productoras ejecutivas Gina Lucita Monreal y David J. North han sido claras en recientes declaraciones a la prensa del entretenimiento: esto es solo el aperitivo.
“Es fascinante ver cómo existe esa relación en los 90 y cómo Wheeler tiene que lidiar con ella”, explica Monreal. “Podemos explorar una faceta completamente distinta del personaje, lejos de la coraza profesional que lleva puesta todo el día. Esa relación tiene capas y capas de matices que estamos deseando desenterrar”.
David J. North, por su parte, prefiere mantener el misterio: “No queremos desvelar demasiado con eso, pero sí, hay mucho más por venir con Wheeler y Oakley”. La frase, dicha con una sonrisa que delata que guardan un as en la manga, ha disparado todas las alarmas entre los fans.
El próximo episodio de NCIS: Origins, que se estrena el martes 2 de diciembre bajo el significativo título “Crazy Little Thing Called Love”, incluye en su sinopsis oficial una frase que no deja lugar a dudas: “La vida personal de Wheeler da un vuelco”. Teniendo en cuenta que Wheeler todavía está técnicamente casado –aunque su esposa considera el divorcio “cosa de ricos”–, la puerta está abierta a todo tipo de escenarios: una reconciliación imposible con Oakley, una confesión pública, un regreso al pasado que lo cambie todo… o algo mucho más doloroso.
En NCIS: Origins la vida de Wheeler da un vuelco
Lo que sí sabemos es que los guionistas han decidido tratar esta historia con el respeto y la profundidad que merece una relación LGBTQ+ ambientada en una época donde el “Don’t Ask, Don’t Tell” aún regía en el ejército y el silencio era la única forma de supervivencia para muchos. Y eso, en una franquicia tan longeva como NCIS, no es poca cosa.
Una cosa está clara: después de años viendo a Gibbs joven reprimir emociones, ahora le toca a otro agente enfrentarse a lo que realmente siente. Y esta vez no habrá forma de esconderse.
¿Veremos por fin ese beso que lleva décadas esperando? ¿O asistiremos a una nueva tragedia que marque a Wheeler para siempre? Solo falta una semana para empezar a descubrirlo… aunque algo nos dice que esto apenas será el principio.
Creador de contenido digital de entretenimiento desde 2018. Amante del rock clásico e historias de ciencia ficción. Ver más












