NCIS: Origins reescribe para siempre el mito que siempre ha perseguido a Gibbs
Un episodio explosivo de NCIS: Origins revela un giro que no solo humaniza al mito de Leroy Jethro Gibbs interpretado por Mark Harmon, sino que entierra definitivamente cualquier esperanza de romance con Lala Domínguez. ¿Adiós al Gibbs insensible de siempre?

La franquicia NCIS acaba de dar uno de los giros más audaces y emocionantes de su historia. El episodio 8 de la temporada 2 de NCIS: Origins, titulado “Fin del Camino” emitido en CBS, ha cambiado para siempre la forma en que entendemos al agente especial Leroy Jethro Gibbs, el personaje que Mark Harmon convirtió en leyenda durante 19 temporadas.
Lejos de ser el hombre emocionalmente inaccesible y mujeriego que conocimos en la serie original, el joven Gibbs interpretado por Austin Stowell aparece vulnerable, impulsivo y, sobre todo, profundamente enamorado. El capítulo revela que Gibbs y Diane Sterling (Kathleen Kenny), la que sería su segunda esposa y primera ex, contrajeron matrimonio en Las Vegas tras una reconciliación exprés y un vuelo nocturno. Una boda completamente improvisada que nadie –ni siquiera los fans más veteranos– vio venir.
El detonante: el consejo de su compañera Lala Domínguez (Mariel Molino). Tras romper con Diane porque ella acepta un trabajo en Los Ángeles, Gibbs recibe una contundente regañina de Lala durante una vigilancia: “Estás echando a perder otra relación buena”. En lugar de confesarle sus sentimientos a ella, como muchos esperaban, Gibbs toma el mensaje al pie de la letra… pero con la mujer equivocada. Horas después, él y Diane ya están diciendo “sí, quiero” frente a un imitador de Elvis.
Este matrimonio relámpago no solo cancela de forma definitiva el tan especulado romance entre Gibbs y Lala –que había quedado en el aire desde el final de la primera temporada–, sino que reinterpreta uno de los pilares del personaje original: su fama de hombre incapaz de comprometerse. En las primeras temporadas de NCIS, Gibbs era presentado como alguien que acumulaba ex esposas porque su dolor por la muerte de Shannon y Kelly lo volvía frío y distante. NCIS: Origins demuestra ahora que, al menos con Diane, ocurrió exactamente lo contrario: se lanzó de cabeza, lleno de esperanza y con el corazón en la mano.
El episodio humaniza también a Diane Sterling, un personaje que en la serie madre solía aparecer como la ex ácida y manipuladora interpretada por Melinda McGraw. Aquí la vemos como una mujer cariñosa y valiente que, a pesar de tener una oferta laboral irrechazable, elige apostar por el amor en una capilla de Las Vegas. La escena de la boda, tierna y caótica a partes iguales, conecta directamente con aquel momento de la temporada 10 de NCIS en el que un Gibbs mayor recreaba su propuesta original: ahora sabemos que esa propuesta terminó en un “sí” bajo luces de neón.
NCIS: Origins corrige la percepción del personaje interpretado por Mark Harmon en la serie original
Con este giro, NCIS: Origins no solo amplía la mitología de Gibbs, sino que la corrige y la enriquece. El agente que llegaría a ser un lobo solitario en Washington aparece aquí como un hombre que, tras perderlo todo, aún creía en segundas oportunidades y estaba dispuesto a arriesgarlo todo por ellas… aunque esa decisión impulsiva acabara, como ya sabemos, en divorcio.
El legado de Mark Harmon sigue más vivo que nunca, pero ahora con matices más humanos y menos estereotipados. El Gibbs frío y calculador que conocimos durante dos décadas nace, paradójicamente, de un corazón que en los 90 latía demasiado rápido y se equivocaba con la mejor de las intenciones. NCIS: Origins no solo entretiene: está reescribiendo, con respeto y audacia, la historia de uno de los personajes más icónicos de la televisión.
Especialista en Periodismo Digital recibida de la Universidad Abierta Interamericana y estudiante de la carrera de Diseño Digital. Redactora independiente con una amplia trayectoria en contenidos sobre Series y Películas. Ver más












