
NBC confirma la renovación millonaria que blindó a las dos estrellas de Chicago Fire mientras el resto del elenco original se iba quedando en el camino
Jesse Spencer y Taylor Kinney firmaron nuevos contratos que extendieron un año más sus acuerdos originales de seis temporadas, mientras compañeros como Monica Raymund decidieron no renovar. Repasamos cómo NBC decidió a quién retener y a quién dejar ir en el show insignia del universo One Chicago.


Cuando los contratos originales de seis temporadas del elenco fundacional de Chicago Fire empezaron a vencer, NBC tuvo que tomar decisiones rápidas sobre a quién retener. Jesse Spencer y Taylor Kinney, los dos protagonistas del show desde el episodio piloto en 2012, fueron los primeros en recibir nuevos acuerdos con un año extra de renovación y un salto salarial confirmado por Deadline. El resto del elenco original no corrió la misma suerte de manera pareja.
Los dos nombres que la cadena decidió blindar primero
Según reportó Deadline en 2019, Spencer y Kinney fueron los primeros del elenco original en renegociar, sumando un año extra a sus contratos iniciales de seis temporadas junto con una mejora salarial. La decisión reflejaba el peso que ambos tenían dentro de la narrativa del show: Spencer como el capitán Matthew Casey y Kinney como el teniente Kelly Severide funcionaban, en la práctica, como los dos ejes dramáticos sobre los que giraba buena parte de la serie.
La cadena entendía que perder a cualquiera de los dos antes de tiempo hubiera significado un golpe narrativo difícil de reparar, algo que se confirmó años después: Spencer se fue en 2021 tras completar diez temporadas, y su salida obligó a reestructurar buena parte del elenco alrededor de Kinney, que se convirtió en el actor mejor pago del show según reportes posteriores.
Los que no corrieron la misma suerte
Mientras Spencer y Kinney conseguían sus renovaciones tempranas, los contratos de Eamonn Walker, Monica Raymund y David Eigenberg (también parte del elenco original) vencían al mismo tiempo, al final de la temporada 6. Raymund decidió no continuar y firmó poco después para la serie Hightown de Starz, mientras que Walker y Eigenberg sí renovaron, aunque por acuerdos de solo dos temporadas, más cortos que los de Spencer y Kinney.
Un escalón más abajo en la jerarquía contractual quedaron Christian Stolte, Joe Miñoso y Yuri Sardarov, que habían arrancado como recurrentes en la temporada 1 antes de pasar a ser regulares en la temporada 2, y cuyos contratos vencían recién al final de la temporada 7, casi un año después que los de sus compañeros con más antigüedad en el show.
Una jerarquía de contratos que explica buena parte del show
El caso de Chicago Fire funciona como un mapa perfecto de cómo NBC decide, año tras año, a quién priorizar dentro de un elenco coral tan grande. La antigüedad, el peso narrativo del personaje y el poder de mercado de cada actor terminan determinando quién consigue un contrato largo y bien pago, y quién queda atado a renovaciones más cortas y con menos margen de negociación. Con Chicago Fire ya asegurada para su temporada 15 en 2026, la pregunta de siempre vuelve a estar sobre la mesa: quién de los actuales regulares será el próximo en conseguir ese contrato blindado que supieron tener Spencer y Kinney en su momento.

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