La verdad sobre la soledad y la trágica muerte de Walter White en el final de Breaking Bad
Aunque criticado por ser demasiado perfecto, el final de Walter White en la exitosa serie de AMC, Breaking Bad, es trágico. El personaje de Bryan Cranston Muere solo, con su familia odiándolo, pero sonriendo junto a la sustancia que lo convirtió en un ser despreciable que causó daño a mucha gente.

El final de Breaking Bad, titulado "Felina", ha polarizado a los espectadores. Mientras que algunos lo calificaron de impecable, otros lo tacharon de excesivamente conveniente, idealizado e incluso "demasiado feliz", argumentando que le otorga a Walter White (Bryan Cranston) todo lo que deseaba. Sin embargo, si analizamos fríamente el desenlace, el final para el protagonista debe calificarse con un adjetivo: trágico.
Al final del camino, Walter White yace muerto en el suelo, su reputación está completamente arruinada y su familia, incluyendo a su hijo Walter Jr. (RJ Mitte), lo odia profundamente. Su soledad es el elemento más poético y punzante de la conclusión. El final no es feliz; es un desenlace apropiado para un hombre que se obsesionó con su vida como criminal hasta el punto de morir solo.
En "Felina", Walter se enfoca en resolver los últimos cabos sueltos de su sórdida vida. Consigue depositar más de nueve millones de dólares en un fideicomiso para su hijo, y se dirige a la propiedad de Jack Welker (interpretado por Michael Bowen) para lograr dos objetivos. Envenena a Lydia (encarnada por Laura Fraser) y mata a Jack Welker, culminando su venganza y limpiando el mercado.
Su acto final, sin embargo, no es para su familia, sino para su antiguo compañero. Irrumpe en el recinto para asegurarse de que Jesse Pinkman (Aaron Paul) escape finalmente de la prisión clandestina a la que estaba sometido, un último gesto de redención que poco hace para borrar su crueldad pasada. Al final, herido por una bala, muere sonriendo en el suelo del laboratorio de Jack.
Esa sonrisa no es de felicidad; es de satisfacción. Lo único que le queda y lo acompaña en la muerte es el dañino producto que creó. Esto subraya que la sustancia que fabricó fue su verdadero amor, la creación que lo convirtió en Heisenberg, el monstruo que lo consumió y lo aisló de todo afecto real.
Walter White murió con lo único que amó, lo que lo convierte en un final profundamente trágico. Al igual que en series de alta complejidad moral como Los Soprano, el significado del final de Breaking Bad se vuelve más oscuro cuanto más se profundiza en la psique de Walter White. Su victoria es una derrota personal total.
Locutor. Redactor especialista en series policiales, dramáticas y de comedia. Fan de la música y del séptimo arte. Ver más












