
Kat Dennings recuerda su insólita audición para Mad Max: seis horas con Tom Hardy y un final inesperado
La actriz ha contado cómo fue su agotadora prueba para Mad Max: Fury Road junto a Tom Hardy y el sorprendente encuentro que ocurrió después.


Hay audiciones de Hollywood que se olvidan rápidamente, pero la que vivió Kat Dennings para Mad Max: Fury Road quedó grabada para siempre en su memoria. La actriz ha recuperado la historia después de que Michael Fassbender contara recientemente su propia experiencia con la película de George Miller, y explicó que su prueba junto a Tom Hardy duró nada menos que seis horas. Dennings describió aquella jornada como una especie de clase de interpretación convertida en "el peor día de tu vida".
La prueba no consistió en una audición convencional. Dennings y Hardy participaron en una prueba de química, un proceso en el que dos intérpretes son colocados juntos para comprobar cómo funcionan en pantalla. Según relató la actriz, George Miller estaba presente junto a otra persona que ejercía como una especie de entrenador de interpretación o colaborador, mientras ambos recibían unas pocas páginas de diálogo bastante abiertas. El objetivo era explorar hasta dónde podían llevar la escena.
Tom Hardy convirtió la audición en un auténtico desafío
Mientras Dennings sentía que la situación se volvía cada vez más complicada, Tom Hardy parecía desenvolverse con enorme libertad. La actriz explicó que el intérprete se adaptó muy bien al ejercicio y fue capaz de encontrar formas creativas de trabajar las líneas. Incluso hubo una pausa para comer durante aquella interminable sesión, algo que Dennings recuerda como prácticamente el mejor momento de toda la experiencia.
El resultado, además, tenía una conclusión que Dennings prácticamente podía anticipar. La actriz ha contado que durante la prueba tuvo la sensación de que no iba a conseguir el papel, algo que finalmente ocurrió. Hardy terminó interpretando a Max Rockatansky en Mad Max: Fury Road, estrenada en 2015 y dirigida por George Miller, mientras que Dennings quedó fuera del reparto. Sin embargo, la historia no terminó cuando abandonaron la sala de audiciones.
Lo más inesperado llegó después de las seis horas de trabajo. Dennings explicó que Hardy se ofreció a llevarla a casa tras la audición. La actriz se marchó entonces a descansar a un espacio convertido en dormitorio y, cuando regresó varias horas después a la vivienda principal, descubrió una escena completamente inesperada: Tom Hardy seguía allí tomando el té y charlando con su madre.
Una audición agotadora que acabó con una anécdota inolvidable
La propia Dennings contó el episodio con sentido del humor, especialmente por el contraste entre lo agotadora que había sido la prueba y la situación que encontró al volver. Lo que empezó como una de las audiciones más extrañas y exigentes de su carrera terminó convirtiéndose en una anécdota curiosa sobre Hardy, que aparentemente conectó rápidamente con la madre de la actriz.
La historia también permite recordar lo competitivo que puede ser el proceso de casting de una superproducción como Mad Max: Fury Road. Antes de que Hardy quedara definitivamente asociado al personaje de Max, numerosos intérpretes llegaron a probar para el proyecto, entre ellos Michael Fassbender, cuya experiencia volvió a poner de actualidad estas curiosidades del rodaje. Dennings, por su parte, no consiguió el papel, pero terminó protagonizando una historia que difícilmente habría podido escribir un guionista.
Más de una década después del estreno de Mad Max: Fury Road, Kat Dennings ha convertido aquella frustrada audición en uno de los relatos más curiosos de su carrera. No consiguió convertirse en compañera de reparto de Hardy en la película de George Miller, pero sí se llevó una experiencia de seis horas, una prueba que la llevó al límite y un desenlace absolutamente inesperado: volver a casa y descubrir que el mismísimo Tom Hardy seguía tomando el té con su madre.

