El error grave cometido en Game of Thrones y el personaje clave que debió gobernar los Siete Reinos
Existen muchas opiniones críiticas sobre el final de Game of Thrones y cómo Sansa Stark, interpretada por Sophie Turner, podría haber sido una mejor opción para gobernar los Siete Reinos. Descubre por qué algunos fans creen que la elección de Bran, el personaje de Isaac Hempstead-Wright, como rey fue un error y cómo la narrativa podría haber sido diferente en la serie de HBO.

Game of Thrones, la épica serie de HBO, dejó a muchos fans y críticos insatisfechos con su final. A pesar de su impresionante popularidad y momentos memorables, la conclusión de la serie, dirigida por los showrunners David Benioff y D.B. Weiss, fue percibida como apresurada y decepcionante. Una de las decisiones más controvertidas fue la elección de Bran Stark (Isaac Hempstead-Wright) como el nuevo rey de los Siete Reinos.
Bran, conocido como el Cuervo de Tres Ojos, se convirtió en un personaje omnisciente y casi inhumano. Su elección como rey, aunque basada en su linaje como el mayor heredero varón de los Stark, parece cuestionable. Bran, en su estado actual, podría no ser adecuado para liderar un reino de mortales. Su falta de experiencia en gobernar y su naturaleza desvinculada de las preocupaciones terrenales lo hacen un líder improbable.
Por otro lado, Sansa Stark (Sophie Turner), que evolucionó de una joven mimada a una líder astuta y compasiva, podría haber sido una opción mucho más viable. A lo largo de la serie, Sansa demuestra su habilidad para la política y la diplomacia, habilidades esenciales para gobernar. Su capacidad para cuidar de su gente y su dedicación a proteger a los débiles la convierten en una opción más sólida que Bran.
La transformación de Sansa a lo largo de la serie es notable. De una joven ingenua y manipulable, se convierte en una mujer fuerte y estratégica. Su tiempo en Desembarco del Rey, donde aprende de Cersei Lannister (Lena Headey), y su eventual retorno al Norte, donde se convierte en la Reina del Norte, muestran su crecimiento y capacidad de liderazgo. Estas experiencias la preparan para un papel más grande en la gobernanza de los Siete Reinos.
Además, la elección de Bran ignora la evolución de Sansa y su potencial como líder. Su capacidad para negociar, su empatía y su comprensión de las necesidades de su gente la hacen una opción más atractiva para muchos fans. La decisión de los showrunners de pasar por alto a Sansa en favor de Bran se siente como una oportunidad perdida para explorar una narrativa más rica y compleja.
Otra consideración es cómo la elección de Bran afecta la dinámica de poder en Westeros. Su reinado podría llevar a una sensación de estancamiento, ya que su naturaleza inmortal y omnisciente podría hacer que se sienta desvinculado de las preocupaciones cotidianas de sus súbditos. Sansa, con su humanidad y experiencia, podría haber traído una perspectiva más equilibrada y comprensiva al trono.
Finalmente, la elección de Bran como rey sugiere una tendencia en la serie hacia decisiones que priorizan la continuidad narrativa sobre la coherencia y el crecimiento de los personajes. Esta tendencia se refleja en otros aspectos del final, donde las historias de personajes como Arya (Maisie Williams) y Daenerys (Emilia Clarke) también se sienten apresuradas y, a veces, forzadas. La opción de Sansa podría haber ofrecido una conclusión más satisfactoria y significativa para la serie.
Locutor. Redactor especialista en series policiales, dramáticas y de comedia. Fan de la música y del séptimo arte. Ver más












