Outlander: La lógica por la que Jamie Fraser nunca podrá viajar al futuro con Claire
Outlander es la serie dramática de la cadena americana Starz que se estrenó en el 2014 y que actualmente ha deleitado a sus fans con nuevos episodios de su temporada 7. La serie basa su centro en los viajes en el tiempo, pero no todos los personajes pueden hacerlo y lamentablemente, Jamie Fraser, es uno de ellos.

Cuando Diana Gabaldon le dio vida a su obra literaria Outlander, una serie de 10 novelas que se convirtieron en un bestseller mundial, quizás nunca imaginó que la fama de su interesante historia podría llegar a las pantallas de todo el mundo. Pero en el año 2014, de la mano de Starz logró adaptar la historia para llevarla a formato de televisión y poder darle rostro, voz y corazón a Jamie y Claire Fraser, interpretados desde entonces por los actores británicos Sam Heughan y Caitriona Balfe.
Pero detrás de toda la historia de amor, aventura, romance y misterio, hay una lógica que fue cuidadosamente estudiada y ordenada por la autora de Outlander, Diana Gabaldon, y es aquella que explica el funcionamiento de los viajes en el tiempo a través de portales mágicos ubicados en puntos de mayor actividad del campo energético de la tierra.
Así, desde un principio sabemos que en el universo de Outlander, para viajar en el tiempo hace falta una primera cosa: poder sentir la vibración, la energía y el llamado de los portales temporales. Además, como la misma Claire llega a concluir, los lapsos son de aproximadamente 200 años, un poco más o un poco menos hacia el pasado o el futuro, pero siempre de dos siglos.
También, se nos explica que para viajar el portal de Outlander exige una especie de "pago" o "boleto", en este caso el de una piedra preciosa o semipreciosa, que se pierde cuando el viajero completa el tramo de tiempo. A diferencia de lo que creía Gellis Duncan (Lotte Verbeek), que llegó a asesinar personas por estar convencida de que se necesitaba "un sacrificio de sangre" para lograrlo, algo que aún no ha quedado todavía claro.
Pero tal y como lo ha comentado recientmente la misma Diana Gabaldon a la revista Paradise, el requisito fundamental para por usar los portales temporales radica en la genética, es decir, que tienes que ser hijo o descendiente de algún otro viajero, algo que, lamentablemente Jamie no es.
Es por ello que después de la Batalla de Culloden, cuando Claire debe huir al futuro para proteger a su bebé, Jamie no puede acompañarla, ya que, simplemente, no tiene el gen T, a diferencia de su hija Brianna (Spohie Skelton), que lo heredó de su madre Claire, y de sus nietos Jemmy y Mandy, que lo obtuvieron de sus padres Bree y Roger (Richard Renkin). Es por esta razón, y no por otra, que el famoso fantasma de Jamie, el que observa a Claire bajo la lluvia en el episodio 1 de la primera temporada de Outlander es, simplemente, un espíritu, uno para el que aún no conocemos una explicación, pero que definitivamente no está en el viaje en el tiempo.
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más
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