Las respuestas urgentes que esperan los fans en la temporada 2 de El Juego del Calamar
TUDUM fue el espacio propicio para que Netflix presentara el trailer de la segunda temporada de El Juego del Calamar, la serie más exitosa de toda la historia de la plataforma streaming más famosa del mundo. Sin embargo, y pese a la emoción de saber que ya la continuación viene pronto, hay algunas respuestas urgentes que los fans exigen y que deberán ser respondidas en esta nueva entrega.

El Juego del Calamar es la serie más exitosa de toda la historia de la plataforna Netflix y su segunda temporada es la más esperada por los fans de todo el mundo, que tras ver el tráiler promocional que adelanta la introducción de nuevos jugadores, han despertado antiguas preguntas que esperan que el creador y director del show de acción y suspenso.
Ambientada en Corea del Sur en la época moderna, El Juego del Calamar explora la trágica historia de 456 jugadores, que decidieron participar en un extraño juego que prometía ser la solución para sus problemas de dinero, al entregar, al último que culminara con éxito la misión un premio acumulado de más de 34 millones de dólares americanos, una oferta que sin duda, era muy difícil de rechazar.
Así comienza la serie más exitosa de los últimos años, retratando un poco de las historias de algunos de los jugadores, para entender los motivos que los llevarían a arriesgarlo todo con tal de ganar El Juego del Calamar. Recordemos que los juegos parecen sencillos, ya que se trata de nuegos típicos de los niños en Corea, por lo que en apariencia son sencillos. Pero el precio a pagar por perder es la muerte, algo que los participantes conocerán demasiado tarde.
Una de las reglas más perturbadoras en El Juego del Calamar es aquella en la que los jugadores pueden votar para decidir si quieren o no continuar con el juego, si la mayoría dice que sí, se van a casa, pero sin dinero, si dicen que no, se quedan y siguen jugando hasta la muerte. Es por ello que después de la matanza inicial, en el juego “Luz roja, luz verde” y tras votar masivamente por acabar el juego, de los 456 jugadores iniciales 187 personas se marcharon a casa, por lo que el número de jugadores disminuyó considerablemente. Al final, solo queda un solo jugador vivo, y ese es el número 456, un apostador con muchas deudas, pero con un gran corazón de nombre Seong Gi-hun (Lee Jung-jae)
Las preguntas sin respuesta que son urgentes en la segunda temporada de El Juego del Calamar
El Juego del Calamar dejó más preguntas al aire que respuestas factibles y que para el inmenso fandom de la serie son una necesidad urgente qué resolver, apenas comience la segunda temporada que se espera que se estrene en el algún punto de este año 2023. Una de ellas se refiere a la última llamada telefónica de Seong Gi-hun (Lee Jung-jae), en el aeropuerto, cuando está a punto de embarcar el avión que lo llevaría a ver a su hija, pero decidió marcar el número telefónico de El Juego de El Calamar y fue atendido por El Líder o The Front Man (Lee Byung-Hun) quien le advirtió que se olvidara de lo ocurrido y siguiera con su vida e hiciera el viaje, pero él decidió que se quedaría, y que acabaría con los juegos que él mismo ganó. Pero la pregunta que se hacen los fans es cómo lo hará, si en forma de jugador o como contribuyente y espectador en las salas VIP usando el dinero que ganó para infiltrarse entre la élite de ricos y famosos que disfrutan y apuestan las vidas de los jugadores.
La segunda gran interrogante es si el jugador 001, el señor O Il-Nam (O Yeong-su) fingió o no su muerte en la famosa escena de la cama de hospital en la torre de oficinas o si volverá para la segunda temporada ¿Habrá engañado a Seong Gi-hun una vez más como lo hizo en el juego de las canicas? O ¿realmente falleció y se llevó con el todos los secretos de los anteriores juegos, sus archivos, locaciones y víctimas? Unas preguntas que lamentablemente los fans deberán esperar al estreno a través de las pantallas de Netflix.
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más












