La serie tierna y postapocalíptica de Netflix que te va a emocionar si amaste The Last of Us
Aunque con un tono más luminoso, esta historia también explora el vínculo entre un adulto roto y un niño especial en un mundo devastado por una pandemia. Netflix tiene tu propia opción de The Last of Us para engancharte.

Después del fenómeno de The Last of Us, muchos espectadores se quedaron buscando una historia similar: una que combine aventura, emoción, y ese tipo de relación intensa entre dos personajes que se salvan mutuamente mientras atraviesan un mundo colapsado. En ese sentido, Sweet Tooth es una opción perfecta. Disponible en Netflix, esta serie postapocalíptica basada en el cómic de Jeff Lemire ofrece una mezcla única entre ternura, acción y esperanza, con una estética de cuento oscuro que te atrapa desde el primer episodio.
Un mundo en ruinas, un niño extraordinario, y un protector inesperado
Sweet Tooth arranca con una pandemia global —conocida como “El Gran Colapso”— que diezma a la población mundial. Al mismo tiempo, comienzan a nacer niños híbridos: parte humanos, parte animales. Nadie sabe por qué, pero muchos los consideran una amenaza. En ese contexto aparece Gus, un niño-ciervo que vive oculto en el bosque con su padre… hasta que el destino lo obliga a salir al mundo real.
Allí se cruza con Jepperd, un exjugador de fútbol americano endurecido por las circunstancias, que decide ayudarlo a encontrar respuestas sobre su origen. Juntos emprenden un viaje que recuerda inevitablemente a la relación entre Joel y Ellie: un hombre marcado por el dolor y un niño especial que, con su inocencia y determinación, empieza a ablandar su coraza.
Un tono diferente, pero el mismo corazón
Aunque Sweet Tooth está ambientada en un mundo postapocalíptico, no se apoya en la crudeza visual ni en la violencia extrema. Al contrario, su fortaleza está en la mezcla de inocencia y peligro. Tiene momentos luminosos, casi mágicos, que contrastan con una realidad hostil. Y eso la convierte en una propuesta ideal para quienes amaron The Last of Us pero buscan algo menos oscuro, sin perder la carga emocional.
Gus es un protagonista que enamora por su dulzura y valentía, y Jepperd, a su modo, también se transforma en alguien entrañable. Esa dinámica de vínculo padre-hijo, de protección mutua, es el núcleo emocional de la serie.
Reflexiones sobre la diferencia y la empatía
Así como The Last of Us habla de la pérdida, el miedo y la redención, Sweet Tooth introduce temas como la aceptación, el miedo a lo diferente y la lucha por un mundo más compasivo. Los híbridos representan lo nuevo, lo desconocido, lo que no encaja en el orden que colapsó. Y la serie aprovecha esa metáfora para plantear preguntas profundas sobre la humanidad, el prejuicio y la esperanza.
Visualmente encantadora, narrativamente potente
Con una fotografía que mezcla naturaleza salvaje con restos de la civilización, y una dirección que equilibra perfectamente lo emotivo y lo fantástico, Sweet Tooth logra algo difícil: contar una historia dura sin perder su sensibilidad. La narración en off, los detalles visuales y la música acompañan cada episodio con un tono de cuento moderno que contrasta —y complementa— la crudeza de su trasfondo.
¿Por qué deberías verla si te gustó The Last of Us?
Porque ambas series exploran la misma premisa emocional: el vínculo entre dos personajes que, en medio del fin del mundo, encuentran una razón para seguir adelante. Sweet Tooth lo hace con un enfoque más familiar y esperanzador, pero con la misma profundidad en cuanto a vínculos y desarrollo de personajes.
Además, si te gusta el subgénero del viaje emocional en escenarios postapocalípticos, esta historia tiene todo lo que buscás: misterio, conexión, crecimiento y momentos que te dejan con un nudo en la garganta.
Especialista en Periodismo Digital recibida de la Universidad Abierta Interamericana y estudiante de la carrera de Diseño Digital. Redactora independiente con una amplia trayectoria en contenidos sobre Series y Películas. Ver más












