House of the Dragon: El vínculo entre los Targaryen y sus dragones que la serie no mostró
Desde que inició la franquicia Game of Thrones, se nos ha revelado que la Casa Targaryen eran la única que tenía el poder de domar dragones. Si bien su spin-off precuela, House of the Dragon, los sigue presentando como los dueños absolutos de estas magníficas bestias, en la historia original no siempre fue así.

La familia Targaryen, protagonista en House of the Dragon, se alza como la noble casa gobernante en Westeros, gracias a su relación única con los dragones. Sin embargo, este vínculo va más allá de la magia y marca un legado que ha perdurado a lo largo de los siglos. La Casa Targaryen, núcleo esencial de Game of Thrones y su derivado House of the Dragon, debe su prominencia a la conexión singular con los dragones. Sin estos seres mágicos, ambas series carecerían de la esencia que despierta la emoción del público, y la grandeza de los Targaryen en el mundo no sería más que una sombra. Sin embargo, la reconocida familia no son los únicos que tienen estas magníficas bestias.
En la Valyria Libre y en Westeros, la era de los dragones fue larga y próspera, pero su esplendor se desvaneció tras la guerra conocida como la Danza de los Dragones. Al nacer Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), estas majestuosas criaturas eran solo un recuerdo lejano. Su regeneración llevó años, gracias al sacrificio de Daenerys, pero al final de Game of Thrones solo quedaba un dragón. A lo largo de los siglos, los Targaryen fue la única familia capaz de montar dragones y surcar los cielos.
Antes de marcar su territorio en Westeros, los Targaryen eran una familia de señores dragón en la Valyria Libre. A pesar de su estatus real en Westeros, en Valyria eran una de las casas menos poderosas, siendo los Targaryen solo una de las cuarenta casas señoras dragón en ese tiempo, donde la equitación de dragones no estaba restringida a una sola familia y todas tenían al menos uno.
Los dragones, seres excepcionales y fascinantes, tenían orígenes inciertos. Algunos relatos sugieren que fueron descubiertos en un anillo de volcanes conocido como Catorce Llamas en la península valyria. Otras teorías proponen que surgieron de las Tierras Sombrías más allá de Asshai, o incluso que los huevos de dragón son fragmentos de una segunda luna que cayó del cielo. En 114 a.C., Daenys Targaryen tuvo una visión de la destrucción de Valyria. Mientras otras casas señoras dragón dudaban, la familia Targaryen decidió creerle y alejarse del lugar, por lo que se trasladaron a Dragonstone en Westeros.
Los Velaryon, una noble familia de Valyria sin la capacidad de montar dragones los acompañaron, por lo que habían reclamado Driftmark. 12 años después, la tierra de Valyria se desmoronó debido a un evento cataclísmico conocido como la Perdición de Valyria, perdiendo toda su cultura, historia, habitantes y dragones. Los únicos jinetes de dragones sobrevivientes fueron los Targaryen, acompañados por los dragones que ya habían encontrado refugio en Dragonstone. Durante años, los Targaryen se casaron entre sí para mantener la pureza de la sangre, siendo la única familia en Westeros que montaba dragones.
El origen preciso de este vínculo sigue siendo desconocido, pero la magia es una constante en todas las versiones. Se especula que los magos valyrios utilizaron wyverns para crear dragones, o que emplearon hechizos y cuernos mágicos para domesticar y entrenarlos. La conexión es tan poderosa que algunos especulan que los Targaryen tienen sangre de dragón. Los nacimientos de hijos con rasgos dragónicos plantean la teoría de que los Targaryen son concebidos como dragones pero se transforman en humanos durante el embarazo. La posible maldición de sus ancestros valyrios utilizando magia de sangre complica la confirmación de estos misterios, dada la pérdida de la historia valyria después de la Perdición.
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