Game of Thrones: El desagradable momento que soportó Emilia Clarke durante el rodaje
Game of Thrones se convirtió en uno de los dramas más vistos de HBO en las últimas décadas. La serie que presentó de principio a fin situaciones cargadas de violencia y los peores momentos del comportamiento humano. Si hay algo que nunca dejó de aparecer en las ocho temporadas, fue la sangre derramada por muchos de los personajes involucrados en la historia. Los actores se sometieron a filmar escenas fuertes y subidas de tono, y precisamente en una de estas fue que Emilia Clarke experimentó un momento desagradable.
Game of Thrones es la épica serie de fantasía que más éxito ha tenido en la televisión. Estrenada en el 2011 a través de la cadena de transmisión HBO, el drama histórico inspirado en la obra de George RR Martin 'Canción de Hielo y Fuego', prometió expandir este fascinante universo con el desarrollo de diferentes proyectos que aún están en mente. Sin embargo, será la próxima precuela House of the Dragon la encargada de salvar a la franquicia.
El exitoso drama se mantuvo al aire durante ocho temporadas con una extensa narrativa enfocada en la implacable lucha de algunas familias nobles por el Trono de Hierro. Game of Thrones estuvo marcado por la violencia extrema y el exceso del comportamiento humano en medio de situaciones subidas de tono y momentos que dejaron impactada a la audiencia.
No hay duda de que haber interpretado un papel en Game of Thrones era el sueño de cualquier actor. Sin embargo, ser elegido para la serie de fantasía de HBO implicaba un arma de doble filo, ya que durante la filmación los intérpretes debían pasar por situaciones que quizá no estaban dispuestos a hacer. No obstante, prevaleció el carácter profesional de cada uno de ellos al momento de estar frente a las cámaras. Lo que no significa que no hayan pasado por situaciones realmente desagradables.
Los fanáticos de Game of Thrones conocieron de cerca a Daenerys Targaryen, el personaje principal interpretado por Emilia Clarke que representaba a la madre de dragones, también bautizada por el pueblo Dothraki como Khalessi. Se mantuvo las ocho temporadas de la serie construyendo la fuerza para su futura invasión a Poniente y recuperar el trono que le fue robado.
Emilia Clarke, por su papel de Daenerys Targaryen se ganó el elogio de los críticos y se metió en lo más profundo del corazón de los fanáticos de Game of Thrones gracias a la calidad interpretativa que la lanzó a la fama. Para la actriz, una de las escenas más difíciles de filmar se produjo durante la primera temporada de la serie de HBO.
Fue durante la filmación del episodio titulado 'Una Corona de Oro', donde los fanáticos de Game of Thrones vieron a Daenerys Targaryen comiendo el corazón crudo de un caballo para ganarse la aprobación de los Dothrakis. Emilia Clarke tuvo que probar aproximadamente 28 corazones de caballo fabricados de gominola que la dejaron cubierta de sangre falsa, una desagradable experiencia que la condujo al retrete después de repetir varias veces la memorable escena.
Según Emilia Clarke, el corazón de caballo estaba fabricado de una sustancia pegajosa similar a la mermelada que llevan dentro los osos de goma. De hecho, la producción le dijo que el sabor era el mismo. Sin embrago, la intérprete de Daenerys Targaryen en Game of Thrones confesó que sabían a pasta y lejía, lo que la hizo vomitar con frecuencia. La actriz dijo en el 2012 en el programa 'Jimmy Kimmel Live', que cada vez que mordía uno, salía un chorro de sangre falsa pegajoso que la cubrió de pies a cabeza.
"Y se mantiene pegajosa durante mucho tiempo", explicó. "Hay un momento en el que estábamos rodando que desaparecí y me quedé pegada al retrete".
Locutor. Redactor especialista en series policiales, dramáticas y de comedia. Fan de la música y del séptimo arte. Ver más












