
El problema en común que tienen las mujeres en Chicago Fire, Chicago P.D y Chicago Med
One Chicago es una franquicia muy exitosa gracias a la diversidad de personajes cuyas historias son parte de Chicago Fire, Chicago P.D. y Chicago Med. Sin embargo, con el paso del tiempo las cosas han cambiado para ellos, específicamente para los femeninos, que han pasado de ser agradables ante la audiencia a convertirse repentinamente en aburridos.


One Chicago es la franquicia creada por Dick Wolf para la cadena de transmisión NBC. Fundada en el 2012 con Chicago Fire, millones de fanáticos comenzaron a seguir las historias de un grupo de bomberos, paramédicos y rescatistas que arriesgan sus vidas mientras salvan las de otros. Asimismo, Chicago P.D. es una parte vital de los miércoles por la noche al poner la acción policial y criminal en la pantalla a cargo de Hank Voight (Jason Beghe) y su equipo de detectives y policías. El drama lo complementa que Chicago Med, considerado como el drama médico más creíble de la televisión, gracias a sus fascinantes historias que involucran al personal de salud y los pacientes en el Gaffney Chicago Medical center.
A pesar de que son tres dramas exitosos, los programas de One Chicago tienen un grave problema en común: su trato hacia los personajes femeninos de cada una de las series, es realmente malo y es algo que ha afectado terriblemente a la franquicia desde el inicio. Las escrituras relacionadas con las mujeres que hacen vida en Chicago Fire, Chicago Med y Chicago P.D., han pasado de ser tener arcos atractivos, interesantes y entretenidos a historias repetitivas y aburridas. Tanto así, que han llegado a molestar a la audiencia al llevar sus historias por el camino de la tragedia.
Las mujeres de One Chicago con frecuencia hacen que los fans se sientas desgarrados debido a las historias a las que son sometidas por los escritores de sus respectivos programas. Peor aún, estas malas historias a menudo aparecen justo cuando estos personajes se vuelven centrales en la narrativa, lo que significa que estos antiguos favoritos se vuelven odiados justo cuando obtienen la mayor cantidad de tiempo en pantalla. Lo ideal sería elogiar a las mujeres que aparecen en el universo de One Chicago, en lugar de lamentar la forma en que son tratadas, pero los tres programas de la cadena NBC dependen en gran medida de una fórmula terrible. Comienzan presentando a personajes femeninos fantásticos, y después de hacer que la audiencia los ame, terminan arruinándolos a través de malas elecciones narrativas.
Por ejemplo, en Chicago Fire, Gabriella Dawson (Monica Raymund), Stella Kidd (Miranda Rae Mayo) y Sylvie Brett (Kara Killmer) comenzaron como mujeres inteligentes e independientes con diferentes antecedentes y niveles de experiencia. Por lo que se ganaron la confianza y el corazón de la audiencia. Sin embargo, con el tiempo los escritores sumergieron a estos personajes en situaciones espantosas y por tanto, aburridas.
Por una parte, el comportamiento de Gabby Dawson con Matt Casey (Jesse Spencer) y el tema de no tener hijos hizo que los espectadores dejaran de amarla al convertirse en un personaje problemático, hasta el punto de que parte de la audiencia se alegró cuando dejó abandonó Chicago Fire en la temporada 7. Igual ocurrió con Stella Kidd, quien terminó degradándose por su falta de comunicación con Kelly Severide (Taylor Kinney) durante gran parte de la temporada 10. Ello, sin dejar atrás las indecisiones de Brett, quien luego de establecerse con Casey después de una larga espera, la pusieron a sufrir cuando el capitán tuvo que marcharse.
One Chicago ha llevado a las mujeres de Chicago Med, Chicago PD y Chicago Fire a compartir una historia que realmente molesta a la audiencia
En cuanto a Chicago P.D., Erin Lindsay (Sophia Bush) comenzó como una informante que trabajaba para Hank Voight (Jason Beghe) y terminó metiéndose en el corazón de la audiencia cuando se incorporó a la unidad de inteligencia. Los fanáticos se congraciaron con ella debido a su trágico pasado y siguieron su lenta recuperación. Pero, repentinamente se vio envuelta en una espiral de ira y frustración que pareció exagerado. Su comportamiento inadecuado con un sospechoso produjo que la removieran y entonces de allí se traslada a Nueva York, convirtiendo el final de su arco en insatisfactorio para los espectadores. Luego de la salida de Lindsay de la historia del programa, ahora es Kim Burgess (Marina Squerciati), quien después de tanto tiempo en medio de un vaivén con Adam Ruzek (Patrick John Flueger), finalmente volvieron a estar juntos en el episodio más reciente.
Mientras tanto, en Chicago Med, la muerte de la Dra. Ava Bekker (Norma Kuhling) no solo es un insulto a su personaje y al público, sino también un mal intento de mantener el suspenso de la historia a cambio de índices de audiencia bajos. Ava pasó abruptamente de ser una doctora enamorada que hacía lo mejor por sus pacientes a una acosadora obsesionada dispuesta a matar al padre del hombre que amaba con la esperanza de llamar su atención. Pero, lo peor fue como terminó su personaje, con un final cruel que no le gustó a la mayoría.

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