El Juego del Calamar: Director da por terminadas acusaciones de plagio en su contra
El entusiasmo del público de todas partes del mundo y sus preguntas acerca de si la famosa producción coreana de Netflix El Juego del Calamar (Squid Game) está basada en hechos reales ha dado paso a algunos señalamientos de plagio de un film japonés

Si bien era un hecho seguro que la producción coreana original de la plataforma Netflix, El Juego del Calamar (Squid Game, en inglés) sería un gran éxito, entre los amantes de los thrillers al estilo de Sweet Home y Alice in Borderland, el que se convirtiera en un fenómeno global en el mundo de las series elogiado por la crítica especializada ha pillado de sorpresa a su creador y director Hwang Dong Hyuk, quien además de los comentarios de felicitación también ha tenido que salir al paso a algunos señalamientos de plagio en contra de su obra una vez que fue estrenada en pantalla.
Squid Game, en español El Juego del Calamar, gira en torno a un grupo de personas que participan en una misteriosa y mortal competencia de supervivencia por un premio millonario. El público puede ver en pantalla una superproducción con excelentes actuaciones y una magnífica puesta en escena que muestra los horrores que tienen enfrentar los competidores cuando se dan cuenta que en el concurso hay más en juego que el dinero del premio. 456 participantes enfrentan varias pruebas inspiradas en en juegos clásicos infantiles y es allí cuando caen en cuenta que no hay salida para ellos porque perder es morir.
Una vez que El Juego de Calamar debutó han surgido algunos señalamientos a través de las redes sociales sobre las similitudes de la serie coreana con un famoso film japonés titulado As the Gods Will del año 2014 dirigida por Takashi Miike. Está basado en el primer arco de la serie de manga del mismo nombre de Muneyuki Kaneshiro y Akeji Fujimura publicado entre los años 2011 y 2012. La polémica se refiere sobre todo a las primeras secuencias del primer juego de la competencia con un robot gigante en forma de niña que dispara a los competidores y al uso de un reloj digital en cuenta regresiva para medir el tiempo de los juegos, argumentado que en lo visual y lo narrativo la serie de Netflix copia a la película japonesa.
Ante los señalamientos de que El Juego del Calamar (Squid Game) fuera un plagio de As the Gods Will, Hwang Dong Hyuk se apresuró a aclarar que su historia fue conceciba hace 13 años. El guión inicial de la serie lo comenzó a escribir en el año 2008 y lo terminó en el 2009, mucho antes de que se hiciera famoso por dirigir películas taquilleras, como Silenced (The Crucible) y The Fortress. En un primer momento, una vez que estuvo terminado fue vista como una obra extraña y llena de violencia, por lo que se le hizo imposible llevarlo a la pantalla. En aquel momento no logró conseguir inversores y fue difícil encontrar a los intérpretes adecuados, la intentó producir durante un año, pero luego decidió no continuar.
"Gracias a Netflix pude tener la suficiente libertad creativa para trabajar en esta serie más de una década después", dijo Hwang Dong Hyuk.
Su creador manifestó que estaba al tanto de algunas semejanzas con el exitoso film japonés pero que ese hecho no tiene otro origen que la casualidad, ya que la secuencia que provocó la controversia en el juego conocido como Luz Roja, Luz Verde con el reloj de tiempo de cuenta atrás y las expresiones de terror de los personajes del primer episodio, ya estaban escritos cuando comenzó el guión en el año 2008. Así que de acuerdo a esto significaría que el producto plagiado fue El Juego del Calamar y no al revés.
“Es cierto que los primeros momentos son similares, pero después de eso, no hay similitudes. Pero si tuviera que decirlo, diría que lo hice primero que el film y que la serie manga”, aseguró el Hwang Dong Hyuk dando por cerrada la discusión.
Sobre el titulo, el director explicó que sus orígenes se remontan a un juego infantil coreano muy popular en los años 70 y 80. Consiste en que un atacante y un defensor se enfrentan en formas de triángulo, cuadrado o círculo simulando la figura de un calamar (Squid). Surgió de los recuerdos de su infancia cuando lo jugaba acompañado por sus compañeros en el patio de la escuela o en la calle con sus vecinos frente a su casa. En su interpretación, El Juego del Calamar es un reflejo llevado a un extremo no muy lejano de la sociedad actual. Incluso, lo calificó como una cruel mini versión del mundo real.
Periodista egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Experiencia en periodismo político, digital y escritura creativa. Editora general de VADER NEWS desde 4 años. Ver más












