Terminator: La teoría que confirma que Arnold Schwarzenegger siempre fue el malo
Hace casi 40 años, el actor de origen austríaco, Arnold Swchwarzenegger, terminó de consolidarse como héroe de acción al ser el villano de la película The Terminator, que inauguró una de las sagas cinematográficas de ciencia ficción futurista más importante de los últimos años. Pero hay una extraña teoría que afirma que su personaje, que aparece en casi todos los filmes, siempre fue malo y esta es la razón.

Ser el villano en un filme de acción, no siempre es una tarea que a todos los actores de Hollywood les gusta, pero para Arnold Schwarzenegger, fue un papel que le vino como anillo al dedo en The Terminator de 1984, por varias razones. La primera, es que estaba comenzando su carrera en el séptimo arte, y pese a que ya se había hecho famoso en “Conan el bárbaro” un par de años antes, necesitaba otro filme que fuera inidable y que terminara de posicionarlo como una estrella.
La segunda es que, para esa época, a Arnold Schwarzenegger se le notaba aún mucho el acento austríaco, por lo que representar al silencioso villano T-800 fue muy beneficioso para su carrera. Recordemos que “Arnie”, como también es conocido por sus fans, protagonizó el filme The Terminator o Terminator 1, metiéndose la piel del cíborg asesino enviado desde el futuro por la red de computadoras Skynet para asesinar a Sarah Connor (Linda Hamilton), la futura madre del salvador de la Humanidad en una guerra contra las máquinas. En total, Arnold Schwarzenegger sólo tuvo que pronunciar 58 palabras, una media que fue aumentando con las secuelas hasta llegar a largos y complicados diálogos de más de 1000 palabras.
Además, el personaje de las unidades T-800 y T-850 interpretadas por Arnold Schwarzenegger, le vinieron exactamente muy bien y también fueron muy bien aceptadas por el público, que no pudo dejar de consumir los demás filmes donde aparecía el actor, culturista y político, por lo que se transformó en todo un mito dentro del universo Terminator creado por James Cameron,
Sin embargo, sólo en el primer filme, el T-800 fue el villano, porque recordemos que ya para Terminator 2,3,5 y 6, el actor interpretó el papel de un robot al servicio de la resistencia humana, enviado desde el futuro por John Connor (Edward Furlon/Nick Stahl) y por su futura esposa Kate Brewster (Claire Danes), y ya no estaba destinado a misiones de asesinato selectivo, sino a garantizar la supervivencia de los líderes humanos de la resistencia, por lo que pasó de ser un villano a un héroe. ¿Y si esto no fuera así y todo fue un engaño? Una alocada fan teoría plantea esta posibilidad, una que de ser cierta modificaría para siempre esta historia.
La fan teoría sobre el eterno engaño de Skynet con los T-800
Para los fans de Terminator, pensar que Arnold Schwarzenegger pudiera siempre haber sido el villano de la historia, es algo, por lo mínimo impensable. Pero una fan teoría se está haciendo cada vez más popular en la red, y es aquella que confirma que las unidades T-800 y T-850, interpretadas por el actor austriaco-americano, podrían siempre haber sido siempre parte de un gran plan de Skynet.
Es así cómo según algunos fans, la historia de que el el personaje de Arnold Schwarzenegger regrese al pasado justo en el mismo momento en el que Skynet manda a su asesino, no puede ser una coincidencia, y más bien pareciera un plan de la súper computadora para infiltrar a una de sus unidades en el pasado, y acercar a las víctimas a su verdadero asesino, llevadas de la mano de un supuesto aliado. Esto ya sucedió en Terminator Salvation, cuando Skynet manda a Marcus (Sam Worthington) para infiltrarse en el búnker de John Connor (Christian Bale) y llevarlo directamente a las sede de su núcleo para poder tenerlo a la mano, y asesinarlo eficientemente, algo que no pudo hacer en sus viajes al pasado. De ser así esta nueva teoría cambiaría totalmente la historia de Terminator y la percepción del fandom acerca de Arnold Schwarzenegger y su heroísmo a partir de Terminator 2.
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más












