Terminator: La escena que incomodó a Michael Biehn cuando estuvo en The Walking Dead
Cuando la estrella de The Terminator, Michael Biehn, participó como invitado en la temporada 11 de The Walking Dead, nunca imaginó que se sentiría tan incómodo como lo hizo, una anécdota que no le ha gustado para nada revivir.

Después de una noche febril en Roma en la década de los 80, el guionista y director James Cameron tuvo la idea de escribir The Terminator, que se ha convertido en una de las sagas de ciencia ficción más populares de los últimos 39 años y que sin duda consolidó como uno de los reyes de las películas de acción a Arnold Scswarzenegger, quien interpretó al inolvidable T-800, que en la primera entrega todavía era el villano.
Pero la magia de esta película, es que es la única que presenta por primera y única vez, al personaje de Kyle Reese (Michael Biehn), el padre de John Connor (Edward Furlong) y el amor de la vida de Sarah Connor (Linda Hamilton), y un personaje sin el cual la historia no tendría sentido y que quedó en el imaginario de los seguidores de esta historia para siempre.
Recordemos que The Terminator, estrenada en 1984, aborda la historia de la joven camarera Sarah Connor, que vive en la ciudad de Los Ángeles con su mejor amiga. Con una personalidad un tanto errática, Sarah no ha tenido suerte en el amor, cayendo en relaciones en las que juegan con sus sentimientos, pero eso está a punto de cambiar. Aunque no de la mejor manera, Sarah conoce a un apuesto Kyle Reese, quien se identifica como sargento de un ejército de resistencia del futuro, cuando la Humanidad lucha en contra de las máquinas que han tomado conciencia a través de un software llamado Skynet.
Es Skynet la que, tras tomar conciencia de sí misma, organizó un ataque nuclear masivo que erradicó a más de tres partes de la Humanidad, que derrotada y casi sin fuerzas se unió bajo el liderazgo de John Connor, que se transforma en el líder de la Humanidad y que al momento del inicio de la película había mandado al pasado a su propio padre para proteger a su madre y garantizar su propio nacimiento.
La incómoda situación que vivió Michael Biehn en el set de The Walking Dead
El actor Michael Biehn pasó a la inmortalidad del cine de ciencia ficción y acción del siglo XX al ser el primer Kyle Reese (y el único de la saga original de James Cameron), en la primera película The Terminator de 1984.
Es por ello que más de 30 años después, cuando fue la estrella invitada en el episodio número 13 de la temporada 11 del drama apocalíptico The Walking Dead, los fanáticos de Terminator celebraron por todo lo alto que la serie incluyera a dos de sus actores más icónicos: Michael Bienh y Robert Patrick, quien interpretó al T-1000 en la segunda película Terminator: Judgment Day. Pero para Michael Biehn la experiencia en una de las series más icónicas de la televisión, y de la que fue fan durante muchos años, terminó siendo un trago amargo, sobre todo en la escena de la muerte de su personaje, cuyo “cadáver” fue tocado después de su muerte, algo que a él nunca le había sucedido.
"He interpretado a muchos antagonistas, por lo que he muerto en muchas series y muchas películas, muchas cosas de televisión que he hecho, y nunca me ha tocado nadie después (…) Desde el punto de vista del personaje, estoy muerto, así que realmente no supuso ninguna diferencia, pero desde el punto de vista de la actuación, realmente se sintió como una especie de violación (…) No me entusiasmó y sé que la razón para hacerlo era dar una indicación de quién era el hombre que me tocaba, pero me hizo sentir incómodo. Como actor, me hizo sentir incómodo. Y, probablemente, por tanto, hará que el público se sienta incómodo con el personaje. Así que supongo que ese era el objetivo".
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más












