Terminator 3: La gran debilidad de la T-X que Kristanna Loken nunca reveló a sus fans
La actriz Kristanna Loken se hizo mundialmente famosa hace 20 años al interpretar a la primera y única exterminadora mujer de la popular saga cinematográfica Terminator. En la tercera película, es casi indestructible, pero su modelo tiene una falla que la estrella de Hollywood nunca reveló, pero que los fans conocen muy bien.

Terminator 3: La Rebelión de las máquinas, es la tercera película de la popular saga de cine que inició en el año 1984 con el filme The Terminator, escrito por el guionista y director James Cameron un tiempo antes y que presentaba a Arnold Schwarzenegger, como un robot asesino venido del futuro para eliminar a la madre de su enemigo, Sarah Connor (Linda Hamilton) antes de que él naciera.
Así, Terminator 3 se desprende directamente de los acontecimientos de Terminator 2: El Día del Juicio, presentando por primera y única vez a una exterminadora mujer, conocida como la T-X, papel que le dio a la actriz Kristanna Loken el título de estrella internacional e hizo despegar su carrera en Hollywood.
La T-X es un modelo avanzado y que mejora las capacidades del T-900 y del famoso T-1000 (Robert Patrick) de Terminator 2. Se trata de una unidad de exterminio bastante ligera, con un endoesqueleto de titanio y dotada de más de 10 armas mortales, una de ellas un cañón de plasma portátil, creado por Skynet para eliminar a otros terminators al apuntar directamente a su batería nuclear.
Casi perfecta, la T-X tiene la misma capacidad del T-1000 de copiar otras formas para atraer a sus víctimas, sin embargo, debido a lo ligero de su armazón metálico, no puede transformarse en objetos más pesados o altos que ella, algo que sí podía hacer el cíborg de Terminator 2, una falla que la hace un poco más vulnerable en situaciones de alto riesgo.
Además, la T-X es capaz de modificar a voluntad su figura, con el fin de ser más atractiva y así poder convencer a sus potenciales víctimas de ayudarla o eliminarlas sin que tengan tiempo de darse cuenta en el verdadero peligro en el que se encuentran. Tiene también un puerto para instalar softwares en otras máquinas y puede usar la Internet a voluntad, usando para ello cualquier tipo de lenguaje de programación existente en el pasado.
Con esta descripción, la T-X parece invencible, pero al igual que el T-1000 tiene un defecto en el diseño de su piel, que la pone en desventaja con modelos obsoletos como el T-800 y el T-850. Al ser su piel creada por una poli aleación mimética en lugar de tejido vivo, la T-X no puede ni sudar, ni sangrar si es herida, algo que le da un aspecto mucho más artificial de lo que debiera como una eficiente unidad de infiltración entre los humanos. Cualquier persona que se dije bien en su aspecto perfecto, podría sospechar que no es humana, algo que no sucede con el T-800 de Arnold Schwarzenegger, que sí tiene tejido real.
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más












