Terminator 2: La escena censurada de James Cameron que habría arruinado toda la saga
El final de Terminator 2: Judgment Day es abierto, solemne y dejó cabida a la llegada de la tan criticada Terminator 3: La rebelión de las máquinas. Sin embargo, hubo un final alternativo y mucho más feliz que se imaginó James Cameron, pero que fue censurado por los productores detrás de la multimillonaria franquicia.

Terminator 2: Jugdment Day, es la secuela de la película The Terminator de 1984, y que trajo a la vida nuevamente el drama causado por la inteligencia artificial Skynet, que inició una guerra nuclear contra la Humanidad entera, asesinando a millones de seres humanos en segundos y arrasando con toda la flora y la fauna de la tierra.
Ambientada en el año 1995 (pero estrenada en 1991), Terminator 2 se ubica 11 años después de los acontecimientos de la primera entrega, y revive al famoso T-800 (Arnold Schwarzenegger), pero esta vez del lado de los buenos, enviado por John Connor del futuro para protegerse a sí mismo. En este largometraje, el papel de John Connor niño lo interpretó Edward Furlong, quien junto a su madre Sarah Connor (Linda Hamilton), intentan sobrevivir a un cyborg mucho más avanzado y conocido como el T-1000 (Robert Patrick).
Al final, el bien triunfa (al menos momentáneamente) sobre el mal, el T-1000 es destruido, así como las instalaciones de la compañía que desarrollaría en un futuro a Skynet, pero el futuro no está garantizado. Al final, eso es lo que dice Sarah, que sobrevivieron a otro intento de Skynet, pero que seguramente las máquinas enviarían a muchos otros asesinos. Pero lo que no muchos fans saben es que James Cameron quiso otro final, feliz, en el que la Humanidad era libre de vivir y morir en paz, sólo que fue censurado por la industria.
La escena de Terminator 2 que nunca fue
¿Qué pasaría si después de Terminator 2 el apocalipsis de Skynet jamás sucediera? Este fue uno de los finales alternativos de su director y creador, James Cameron, uno en el que Sarah Connor envejecía feliz junto a su hijo John Connor, viéndolo criar a una pequeña niña rubia de ojos azules y con coletas, que se acerca a su abuela para darle un beso. Todo en el mismo parque en el que Sarah Connor tuvo aquellas horribles pesadillas en las que las bombas atómicas arrebataban la vida de todos los niños y adultos inocentes, incluyendo una versión de sí misma más joven con un niño de poco más de un año.
Sin embargo, según reseña el portal 20 Minutos de España, el productor de cine Mario Kassar, censuró este final feliz, temiéndose de que después de él no existiera la posibilidad de revivir la historia y, por supuesto, la industria dejara de percibir millones de dólares, por lo que el final abierto y más solemne fue el que triunfó al final, dando pie a la tan criticada Terminator 3: La Rebelión de las máquinas, una de las que goza de menos aceptación de las secuelas fuera de la pluma de James Cameron.
Periodista y curiosa, pegada a la tv igual que todos. Jugando a la suerte pero pensando en ganar. De cara al viento y con los pies en la tierra para variar. Ver más












