
El final de 'Linternas' confirma la gran teoría sobre Noah y deja una esperanza para DC
El episodio final de la serie de HBO resuelve uno de sus grandes misterios y convierte a Noah en una pieza clave para el futuro del nuevo Universo DC.


Spoilers del final de la primera temporada de 'Linternas'. La primera temporada de 'Linternas' ha llegado a su conclusión después de ocho episodios construidos alrededor de un misterio que parecía tener mucho más detrás de lo que mostraba a simple vista. La investigación de Hal Jordan (Kyle Chandler) y John Stewart (Aaron Pierre) sobre la presencia de un Manhunter en Rushville ha terminado conectando el pasado y el presente, al mismo tiempo que la serie ha confirmado una de las teorías que los espectadores llevaban semanas planteando.
La teoría de los fans que finalmente se confirma
La clave estaba en Noah Macon, el hijo de la sheriff Kerry Kane. Después de que el quinto episodio revelase que Zoe Macon era un Manhunter y que no había sido la única superviviente de su especie, numerosas pistas comenzaron a apuntar hacia su nieto. El episodio final confirma finalmente que Noah es un Manhunter nacido de una mujer humana, algo relacionado con la tecnología de Zoe y con el misterioso "milagro" del que Kerry había hablado anteriormente.
La sorpresa, sin embargo, no está únicamente en descubrir la verdadera naturaleza de Noah. 'Linternas' evita convertirlo en el típico villano que abraza inmediatamente sus instintos destructivos y decide vengarse de quienes acabaron con su familia. El personaje ha crecido rodeado de seres humanos y el amor de su madre ha influido directamente en su forma de entender el mundo, creando un conflicto entre lo que está programado para hacer y las decisiones que puede tomar por sí mismo.
Ese planteamiento conecta además con el propio John Stewart, cuya historia también gira alrededor de la dificultad de escapar de aquello que otros han intentado imponerle desde niño. La serie establece así un paralelismo entre ambos personajes: uno ha sido condicionado por su naturaleza de Manhunter y el otro por una educación que prácticamente determinó cómo debía comportarse. La gran diferencia es que ambos pueden elegir qué hacer con aquello que les ha tocado vivir.
Un final que deja abierta una puerta para el futuro de DC
La decisión más importante llega cuando Noah demuestra que su programación no controla por completo sus acciones. El joven llega a salvar a Hal Jordan utilizando tecnología Manhunter, una decisión que demuestra que todavía conserva la capacidad de escoger entre hacer el bien o dejarse llevar por su naturaleza. John Stewart entiende esa diferencia y se niega a tratarlo como un monstruo condenado de antemano.
Por eso el desenlace de Noah resulta especialmente importante para el futuro de la serie. En lugar de terminar con una batalla espectacular entre John y el joven Manhunter, 'Linternas' apuesta por una resolución emocional en la que John decide darle una oportunidad. El propio Stewart le deja claro que no es un prisionero de su programación, aunque también advierte que estará preparado para detenerlo si algún día sucumbe a sus peores instintos.
El final también consolida a John Stewart como el nuevo Linterna Verde de la Tierra. Después de todo lo ocurrido con Hal Jordan, el personaje de Aaron Pierre asume finalmente el legado de su mentor, pero lo hace a su manera y con una visión mucho más personal de lo que significa portar el anillo. Los creadores han explicado que nunca buscaron convertir el último episodio en una sucesión de grandes combates, sino priorizar las emociones y las decisiones de sus protagonistas.
Con todas estas piezas sobre la mesa, 'Linternas' termina su primera temporada dejando varias posibilidades abiertas. Noah puede convertirse en una pieza fundamental del futuro del nuevo DCU, mientras John Stewart tiene por delante una nueva etapa como protector de la Tierra. Aunque HBO todavía no ha confirmado oficialmente una segunda temporada, el equipo creativo ya ha hablado de posibles caminos para continuar la historia, por lo que el final está diseñado más como una nueva puerta que como un punto definitivo.

