
Angelina Jolie tiene 39 hectáreas en Camboya y ha convertido su vínculo con el país en una misión inesperada
La estrella de Hollywood encontró en Camboya mucho más que un escenario para Tomb Raider: desde hace más de dos décadas impulsa un proyecto que protege la selva y ayuda a las comunidades locales.


Angelina Jolie es una de las actrices más reconocidas de Hollywood, pero su historia más sorprendente en los últimos años no transcurre delante de las cámaras. A sus 51 años, la intérprete mantiene una propiedad de unas 39 hectáreas en la provincia camboyana de Battambang, junto al bosque de Samlaut, y está vinculada a un proyecto de conservación que busca proteger la naturaleza y mejorar las condiciones de vida de quienes habitan la región. La iniciativa comenzó hace más de veinte años y nació de una relación con el país que cambió su vida.
El rodaje de Tomb Raider que cambió su relación con Camboya
La conexión de Jolie con Camboya empezó durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider (2001), que llevó a la actriz a los templos de Angkor. Aquella experiencia fue mucho más que una aventura cinematográfica: la acercó a la realidad del país y, en 2002, adoptó allí a su hijo Maddox. Un año después compró una casa rodeada de terreno en Battambang, una propiedad que terminaría convirtiéndose en la base de una iniciativa con objetivos sociales y medioambientales.
En 2003 nació la Maddox Jolie-Pitt Foundation, bautizada en honor a su hijo mayor. En sus primeras etapas, el proyecto buscó contribuir a la limpieza de minas terrestres y recuperar terrenos afectados por los conflictos del pasado. Con el tiempo, su trabajo se amplió hacia la conservación del entorno natural y el apoyo a las comunidades rurales, dos objetivos que siguen marcando la actividad de la organización.
Un bosque amenazado que se convirtió en prioridad
Cuando comenzó el proyecto, el entorno de Samlaut sufría problemas como la caza furtiva, la tala ilegal y las consecuencias de las minas terrestres. A partir de 2006, la fundación empezó a colaborar con las autoridades camboyanas en la protección del Samlaut Multiple Use Area, un territorio forestal de alrededor de 60.000 hectáreas situado entre las provincias de Battambang y Pailin. Es importante distinguir ambas cifras: Jolie es propietaria de la finca de 39 hectáreas, no de toda el área protegida, cuya gestión implica a las autoridades y a las comunidades locales.
La conservación del bosque también tiene un impacto directo en la biodiversidad. La zona sirve de refugio para especies amenazadas, entre ellas el elefante asiático, y cuenta con guardabosques que vigilan el territorio frente a la caza furtiva y la tala. El trabajo medioambiental se complementa con iniciativas para la población, como programas de apicultura, apoyo sanitario y recursos para que jóvenes de aldeas alejadas puedan continuar sus estudios.
La implicación de Jolie no se limita a la financiación o a la propiedad. Su relación con Camboya también se consolidó con la nacionalidad camboyana que recibió en 2005 y con Se lo llevaron: Recuerdos de una niña de Camboya (First They Killed My Father), la película que dirigió años después con Maddox como productor. Su trayectoria demuestra que el vínculo iniciado durante un rodaje puede extenderse mucho más allá de una producción de Hollywood.
Más de dos décadas después, la finca de Battambang sigue ligada a una iniciativa que combina protección de la selva, conservación de especies y apoyo a las comunidades locales. Mientras el universo de Tomb Raider prepara una nueva etapa televisiva con Sophie Turner, la historia de Angelina Jolie en Camboya recuerda que algunas de las huellas más duraderas de una estrella no se encuentran en la pantalla, sino en los proyectos que decide impulsar fuera de ella.






