Vaquero espacial
Voyager 2 se convierte en la segunda sonda en el espacio interestelar
La sonda ha marcado un hito en la historia de la exploración espacial humana

La NASA ha anunciado oficialmente que la sonda Voyager 2 ha entrado en el espacio interestelar después de abandonar la zona conocida como la heliosfera, esto la convierte en el segundo objeto fabricado por el hombre que realiza tal hazaña, solo precedida por su hermana la sonda Voyager 1 que logró esto hace 6 años.
Let's Go Interstellar ✨
— NASA JPL (@NASAJPL) 10 de diciembre de 2018
Join the @NASAVoyager team live from #AGU18 as they discuss Voyager 2's crossing into interstellar space. Monday, Dec. 10 at 8am PT (11am ET, 1600 UTC) on https://t.co/NZ8Id9ErdH Tag questions #askNASA pic.twitter.com/t4TNa3By13
La heliosfera es una burbuja que rodea al Sol, compuesta de partículas y un campo magnético creado por el astro rey. La sonda abandono esta zona desde el 5 de noviembre, pero los científicos de la NASA no han podido confirmar esto hasta ahora, después de analizar conscientemente los datos recogidos por los instrumentos de la Voyager 2.
Para poder comprobar si la sonda había abandonado la heliosfera, fue necesario la medición del plasma por medio del Experimento de ciencia de plasma (PLS), un instrumento a bordo de la Voyager 2, cuando las lecturas empezaron a reportar una disminución de este factor, se dieron cuenta que se había abandonado la heliosfera, ya que esta zona es rica en plasma.
LIVE NOW: @NASAVoyager 2 launched before its twin in 1977, but followed a longer path away from Earth. Along the way, Voyager 2 has been providing scientists with unprecedented observations of the space it’s traveling through. Get the latest now: https://t.co/nDQWMi7HMS #AGU18 pic.twitter.com/Hw8T1KHEaY
— NASA (@NASA) 10 de diciembre de 2018
La sonda se encuentra ahora en la heliopausa, una zona adyacente a la heliosfera, a unos 18 mil millones de kilómetros de distancia de la Tierra, y aunque aún es posible la comunicación con la Voyager 2, el tiempo que tarda en llegar su transmisión a nuestro planeta ralentiza la investigación que la NASA está llevando a cabo sobre el funcionamiento y la naturaleza del espacio interestelar.
